
Auroras boreales encantan sus pensamientos.
Estrellas fugaces, prometen viajes infinitos…
Más ella, espera un destello de aquel sol,
Que alivie el dolor.
Bajar del cielo
Caer en el infierno,
Y arder en las grietas del suelo.
Cansada de esconderse tras las nubes.
Ahogada en su reflejo, en el mar.
Olvidada entre las estrellas.
Adornada por ángeles furtivos,
Queriendo amar.
Cuantas noches, deseando morir.
Hechizada por el embrujo del sol,
En el crepúsculo del día anterior.
Angustias en mil y una nubes,
Formando tormentas –no ver el sol-
Cubriendo el cielo de su tono gris.
Y en media noche arder como fuego azul.
Caer en cenizas y dejar de existir.
Ser polvo de estrellas…
Confundirse en la arena
Y naufragar eternamente
En el mar que nos rodea.

.jpg)

