jueves, 23 de julio de 2009

Sol de invierno


La arena abriga mis pies,
El sol calienta en mi rostro,
Otra vez.

Las gaviotas se han ido lejos,
Lejos de su encuentro.
Desvían el camino de regreso,
Como si, solo quisieran mi cuerpo
Para su vuelo.

El sol se ha vuelto estresante
En la agonía de mis ojos,
Mientras el aire
Toma mi rostro.

Sola, tirada en la arena,
En este día de primavera.
Sola, es como el mar me quiere ahora.

¿Cuál será el deseo,
De hacer el amor con las olas?
¿Cuál será el sentido,
Para besar la arena?
¿Cuál será el placer,
De calmar el grito de las aves
Con mis tejidos?

La arena cobija mis pies,
Mis manos y mi piel,
Pero ahí esta el sol otra vez.

Invierno


Pensar que correría bajo la lluvia,
Despojada de mis ropas
Así como de tus recuerdos.
Pensar que tus tejidos serian mi paraguas
Y tus pies mi camino.

Correr sin sentido
Como los locos miran al espacio.
Correr desnuda,
Para que la lluvia se pasee por aquellos rastros,
De los que ahora mi sombra se apodera.

Correr… escapar… huir.

Pensar que tomarías mi mano,
Y en un beso clavarías tu alma.
Pensar que escaparíamos juntos…
Entre los árboles,
Entre la lluvia.
Ahí debajo de mis angustias.

Creer que mis estigmas son solo fantasías,
Para que las gotas de estas nubes negras
No dañen mi piel.
Creer que reiré,
Bebiendo lo que ahora corre en mi rostro.
Creer que mis lluvias
No son las que derraman mis ojos.

Correr bajo la lluvia, para hacerme barro.
Correr bajo la lluvia, para gritar despacio.
Correr bajo la lluvia, para huir de tus labios.